Predicaciones

¿El evangelio que predicó Pablo? - Pastor Andrés Corson - 8 Octubre 2014

Este es el mensaje de la redención: somos salvos por lo que hizo Jesús y no por nuestras obras. Actualmente algunos distorsionan este mensaje, por esto es necesario conocer algunas de esas historias para no desviarnos de la verdad acerca del amor que Dios tuvo al enviar a su Hijo a morir por nosotros.

Algunas personas insinúan que existe dos evangelios, uno que predico Jesús y el de Pablo.

Muchos dicen que el mensaje de Jesús estaba enfocado en la Ley y no en la gracia; aseguran que fue Pablo quien se enfocó en la gracia, pero el evangelio que él enseñó es el mismo que Jesús reveló. (Gálatas 1: 1-8) Pablo reconoce que el mensaje que predica proviene de la revelación directa de Jesucristo. Fue Jesús quien se reveló directamente a Pablo en Damasco y por fe, él recibió el regalo de la salvación.

Ese evangelio es el mismo que enseñó Jesús, y el mismo que Pedro, Esteban y los demás apóstoles predican en el libro de Hechos.

Jesús vivió y predicó el mensaje de la gracia.

Jesús vino a enseñar antes de su muerte y su resurrección. Les predicó a sus discípulos los principios, la doctrina, el mensaje del nuevo pacto, y el mensaje de la gracia para que lo difundieran. Juan 1:16 dice: La verdad fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.

Las cartas de Pablo no contradicen lo que Jesús enseñó sino lo complementa.

Su enfoque estaba en la gracia recordándoles que ya no vivíamos bajo la ley pues ninguna persona va a ser justificada por ésta porque si lo hicieran, nadie tendría esperanza. Somos salvos por lo que Jesús ya hizo por nosotros en la cruz.

Antiguo Testamento: Encontramos a todas las personas que vivieron antes de la muerte de Cristo, ellos son salvos porque pusieron su fe en la futura obra de Jesús en la cruz. Antiguamente era importante que la Palabra de Dios estuviera grabada en Papiro o en tablas ya que el Espíritu Santo no estaba con todas las personas.

Nuevo Testamento: El enfoque principal está en la obra que realizó Jesús en la cruz. El Espíritu Santo vino a habitar en todos los que creímos en él y Su palabra está grabada en nuestros corazones.

Los maestros de gracia barata no predican lo que Jesús predicó y enseñan solo el mensaje de Pablo justificando que las enseñanzas y la vida de Jesucristo hacen parte del viejo testamento. Otros maestros influenciados por el sistema teológico dispensacionalista aseguran que la línea que divide la Biblia entre en el nuevo y antiguo testamento es la muerte de Jesús y no su nacimiento.

Después de la muerte de Jesús entramos en el periodo de gracia, este es un juego de palabras donde aseguran que los 4 evangelios y todo lo que enseñó Jesús no sirve para nada.

Todos los mensajes que Jesús predicó y enseñó es parte de la gracia.

Jesús predicó…
  • Somos salvos por gracia: Juan 3:16/ Juan 5:24/ Juan 6:47/ Lucas 8:15.
  • El mensaje de santidad: Mateo 5:20/ Mateo 5:1/Mateo 7:20/Mateo 5:13-14/Mateo 16:24.
  • Sobre los principios para la Iglesia; Pablo siempre complementó lo que Jesús enseñó, era una añadidura.
¿Por qué no les gusta lo que Jesús predicó?

No les gusta porque contradice lo que ellos quieren enseñar. Jesús si predicó que somos salvos para tener buenas obras, Juan 8:11.

Ellos prefieren creer que no hay consecuencia para nuestros pecados pero cuando Jesús le habla al paralítico en Juan 5:14 lo exhorta a mantenerse alejado del pecado. Estos maestros que enseñan la gracia barata no aceptan la confesión de los pecados, así mismo tampoco están de acuerdo con los principios que estableció el Señor como la ley de “siembra y cosecha” o el diezmo.

Estos maestros rechazan los mandamientos de Jesús pero aman, predican y se apropian de sus promesas, sin embargo no les gusta que estas, tengan condiciones porque para ellos no es “gracia”, pero todas las promesas en la Biblia aún las que predicó Pablo tienen condiciones.

Rigen y creen en frases como “Salvos siempre salvos” y cuando escuchan versículos como el siguiente, no lo creen, rechazando la obra de Jesús y todo lo que Él ha hecho; Mateo 7: 21 No todo el que me llama: “Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Sólo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Predicación del 8 Octubre de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por el Pastor Andrés Corson. #SuPresenciaenInternet

El esclavo que llega a ser rey - Pastor Andrés Corson - 5 Octubre 2014

Proverbios 30:22 El esclavo que llega a ser Rey.

En la Biblia encontramos la historia de José, quien se convirtió en Rey siendo esclavo. Su mentalidad siempre lo diferenció, en ella vivía la libertad a pesar de su condición. Fue esclavo porque sus hermanos lo vendieron pero en su mente había libertad.

Juan 8:32-36 Jesús les dijo: “Conocerán la verdad y la verdad los hará libre”.

Jesús nos hace libre de la esclavitud, pues el que comete pecado es esclavo del pecado. La esclavitud es un sistema en el cual las personas son tratadas como propiedad, es decir es tratado bajo el dominio de otro.

El conocimiento da poder por eso, anteriormente la ley prohibía que a un esclavo se le enseñara a escribir o a leer justificando que esto podría generar insatisfacción en su mente, lo cual podría llevarlo a la rebeldía. Lo único que realmente podría salvar a un esclavo era que alguien pagara el precio estipulado y lo redimiera.

La redención:

Romanos 3:23- 24. Todos han pecado y están privados de la Gloria de Dios, Pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.

Nosotros estábamos destinados a una vida miserable, pues el precio de nuestra redención era imposible de pagar, pero, Jesús tomó nuestro lugar, nos compró con Su sangre, nos rescató de la oscuridad y nos trasladó al Reino, nos dio Libertad.

¿Qué causa la esclavitud?

  1. Es una maldición: La proclamó Noé sobre los descendientes de su hijo Cam; Africanos, Latinos, algunos Asiáticos, y “tercer mundistas” se sienten inferiores de la descendencia de los otros dos hijos de Noé. Podemos ser libres por el nombre de Jesús.
  2. Pobreza: Lucas 15 (Parábola del hijo pródigo) Muchas veces esta condición nos hace vendernos por necesidad.
  3. Deudas: Muchas personas ponen como garantía sus propias vidas y sus bienes sin contemplar la magnitud de la decisión, volviéndose esclavos.
  4. La ignorancia.

Lo que debemos hacer

  • Reactivar nuestra mente: Leer, pensar, soñar, diseñar, crear. Oblíguese a meditar la Biblia; Salmo 119:97: ¡Cuanto amo yo tu Ley! Todo el día medito en ella. Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos.
  • Ver las posibilidades y no los obstáculos: No mire para atrás, siempre vea hacia al frente.

¡Active su fe al soñar cerca de su realidad!

  • Cambiar nuestras quejas, negativismo y la murmuración que sale de nuestra boca.
  • Recordar lo que Dios ha hecho por nosotros.
  • Cambiar nuestra mentalidad de inferioridad: El Señor nos ha llamado para ser cabeza, Deuteronomio 28:13 "El señor te pondrá a la cabeza y no en la cola, y siempre estarás en la cima, nunca por debajo".
  • Hacer preparativos para la conquista.
  • Sanar nuestras emociones y pasado, Isaías 43:19: ¡Estoy a punto de hacer algo nuevo!
  • Pensar en el futuro no solo en el presente. Tenga la mirada puesta en la recompensa que va a recibir y camine por Fe.

Predicación del 5 Octubre de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por el Pastor Andrés Corson. #SuPresenciaenInternet

Lugar de refugio - Henry Pabón - 28 Septiembre 2014

Nuestro lugar de refugio es el espacio en donde nos encontramos con Dios y somos sanados del dolor. El principio de la sanidad no es evadir el dolor, este no se evade, se enfrenta. Por eso, es tiempo de resolver los conflictos que tenemos en casa.

Proverbios 25:28 dice: “Quien no controla su carácter es como una ciudad sin protección”.

¿Por qué la Biblia llama indefenso al agresor?

Porque en cada estallido de ira el agresor traspasa sus muros protectores. Dios nos da a todos límites de protección, pero cuando permitimos que la ira se manifieste quitamos de nuestra vida la cerca que nos protege.

Gálatas 5:16 dice: “Por eso les digo: obedezcan al Espíritu de Dios, y así no desearán hacer lo malo”.

O somos guiados por el espíritu o somos llevados por la naturaleza pecaminosa.

Solo somos realmente libres cuando somos guiados, de lo contrario, seremos arrastrados hacia la destrucción.

Detrás de todo arrebato de ira no hay más que un ego gigante que quiere hacer valer su nombre por encima de lo que sea.

Todo abusador necesita un encuentro con Dios, sin embargo, la sanidad es imposible en un corazón orgulloso.

Romanos 12: 21 dice: “No se dejen vencer por el mal. Al contrario, triunfen sobre el mal haciendo el bien”. Este versículo nos muestra que el camino fácil no es el camino de Dios, fácil es dejar estallar la ira.

El mundo a nuestro alrededor es hostil pero tenemos la capacidad de decidir cómo vamos a responder.

El abusador también necesita ser levantado pues cuando se encuentra con Dios empieza a ser guiado por él.

¿Cómo evitar que la ira nos controle?

  1. Identificar las situaciones de tensión que nos hacen reaccionar de manera violenta
  2. Pensar con la mente de Cristo
  3. Decidir cómo vamos a reaccionar, no ser intuitivos ni impulsivos
  4. Responder como lo haría una persona llena del Espíritu

Predicación del 28 Septiembre de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia – Bogotá – Colombia por Henry Pabón. #SuPresenciaenInternet

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Oración Jueves 2 de Octubre 2014 - Henry Pabón

Oración del 18 septiembre de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por Henry Pabón. #SuPresenciaenInternet

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Disfrutar la vida mientras trabajamos - Pastor Andrés Corson - 7 Septiembre 2014

Desde el momento en que Dios nos dio la libertad Satanás ha tratado de quitárnosla, por eso, ha querido que creamos que el trabajo en una esclavitud.

Génesis 3:17 dice: “Al hombre le dijo (Dios): «Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol, el que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa! Con penosos trabajos comerás de ella todos los días de tu vida…»". La que está maldita es la tierra no el trabajo.

El trabajo no es una maldición sino una bendición. En Juan 5:17 Jesús dice: “Mi Padre aun hoy está trabajando, y yo también trabajo”. El trabajo es idea de Dios.

Dios trabajó seis días y descansó un solo día, pero a veces hacemos más énfasis en el descanso que en el trabajo.

Con el trabajo, Dios nos da el privilegio de desarrollar nuestros dones. Proverbios 12:24 dice: “El de manos diligentes gobernará; pero el perezoso será subyugado”.

El trabajo es una esclavitud para el que no quiere trabajar, para el perezoso, para el que pierde tiempo, para el que roba, para el que busca atajos hacia la riqueza.

De nada sirve tanto trabajo si no lo disfrutamos y podemos hacerlo porque:
  1. Es nuestra fuente de ingresos
  2. Nos permite tener una vida saludable
  3. Nos mantiene jóvenes
  4. Nos ayuda a tener una vida significativa

Trabajar también nos lleva a cumplir los 5 propósitos de nuestra vida:

  1. Adorar: que nuestro trabajo sea siempre para la gloria de Dios. Si trabajamos bien Dios nos recompensará aunque no ganemos mucho.
  2. Predicar: trabajar de tal manera que la gente quiera conocer al Cristo que habita en nosotros.
  3. Ser como Jesús: permitir que Dios use las pruebas e injusticias de nuestro trabajo para formarnos.
  4. Plantarnos en la iglesia: no podemos dejar que el trabajo sea más importante que la iglesia.
  5. Servir a Dios: usar nuestros dones para que el reino de Dios se extienda.

Muchos no disfrutan su trabajo porque trabajan en lo que les tocó, ¿qué hacer en este caso?

Sí son fieles con lo que Dios puso en sus manos, él va a usar eso para darles los deseos de su corazón; el secreto es fidelidad en lo que les ha tocado.

Predicación del 7 septiembre de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por el Pastor Andrés Corson. #SuPresenciaenInternet

Violencia intrafamiliar y abuso - Orlando Reyes - 24 Septiembre 2014

Estadísticas muestran que la casa es el lugar en donde más se presenta la violencia en la familia.

Satanás usa la violencia como arma para cuatro propósitos:

1. Apartarnos de la bendición de Dios

2. Formar fortalezas de dolor

Cuando construimos paredes, recuerdos y muros de dolor, la desesperanza entra en nuestra vida. Sin embargo, Jeremías 17:7-8 dice: “Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto”.

3. Alejarnos del valor de la gracia

Cuando hemos vivido la violencia, la gracia deja de importarnos y el amor de la muerte de Jesús en nosotros se opaca. La gracia sin embargo, nos revela a Cristo.

4. Hacer que solo salgan palabras de maldición de nuestra boca

La violencia resalta el rechazo y siembra inseguridades en nosotros.

¿Cómo sanar la violencia y sacarla de nuestra vida?

1. Saber que en el mismo lugar donde Dios estuvo cuando Jesús fue a la cruz, estuvo cuando estábamos siendo maltratados.

A veces sufrimos las consecuencias de personas que deciden vivir en desobediencia pero debemos saber que Dios sí estuvo y está con nosotros cuando pasamos por momentos de dolor.

2. Perdonar

Sólo podemos perdonar cuando comprendemos que hemos sido perdonados por Dios.

3. Creer la Palabra de Dios que trae bendición

Isaías 55:10-11: “Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar para que dé semilla al que siembra y pan al que come, así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos”.

4. Buscar la reconciliación

Dios quiere que reconciliemos al pecador con él, pero primero debemos estar reconciliados nosotros con esa persona. Los que hemos creído en Jesús tenemos el don de la reconciliación.

 

Predicación del 24 Septiembre 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por Orlando Reyes. #SuPresenciaenInternet

¿Puedes levantar mis brazos? - Carlos Olmos - 3 Septiembre 2014

El enemigo le teme a la iglesia y ha usado estrategias para dividirla.

Juan 13:35 dice: “De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros”. La base de la iglesia es el amor, este debe ser un lugar en donde las personas nos amemos a pesar de las diferencias.

Romanos 5:8: “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”.

¿Cómo mostramos amor por los demás?

Santiago 2:15-17 dice: “Supongamos que un hermano o una hermana no tienen con qué vestirse y carecen del alimento diario, y uno de ustedes les dice: «Que les vaya bien; abríguense y coman hasta saciarse», pero no les da lo necesario para el cuerpo. ¿De qué servirá eso? Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta”. La fe y las obras van de la mano.

Lucas 10:33 narra la historia del samaritano que sintió compasión por el hombre herido en medio del camino.

La compasión era un estilo de vida de Jesús.

Mateo 18:33 dice: “¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” Debemos tener compasión de los demás de la misma manera en que Dios ha tenido compasión de nosotros.

1 Pedro 3:8 dice: “En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes”.

Orar por otros es el primer paso de la compasión, interceder por ellos es levantar sus brazos; debemos hacer ambas cosas.

Predicación del 3 Septiembre 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por Carlos Olmos. #SuPresenciaenInternet

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Podemos observar pero no juzgar - Pastor Andrés Corson - 31 Agosto 2014

En el libro del Génesis vemos que la serpiente convenció a Adán y Eva de pecar, sin embargo ninguno de los dos asumió su responsabilidad, esa es una tendencia del ser humano (Génesis 3: 1-13). El hombre es tentado a hacer algo que, en su corazón, él ya deseaba hacer.

En vez de reconocer su pecado Adan y Eva le echaron la culpa a otros de su desobediencia.

Pensar que todos, menos nosotros, somos responsables de lo que hacemos es una estrategia de Satanás. El arma más poderosa para derrotar al diablo es la confesión de pecado. Satanás habita en la oscuridad pero cuando reconocernos nuestro pecado lo ponemos en un lugar de luz.

Cuando pecamos somos tentados a:

1. Justificar lo que hemos hecho.

2. Buscar un culpable: culpamos a Satanás, a otros, a Dios.

3. Juzgar: el pecado que cometemos es la consecuencia inevitable de nuestros juicios. Mateo 7:1-2 dice: “No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes”.

Sobre el juicio:

  • Podemos observar pero no juzgar, no podemos juzgar sin saber la motivación con que las otras personas actúan.
  • Cuando juzgamos salimos de la gracia, es como cavar nuestra propia tumba.
  • El juicio muestra lo que hay en nuestro corazón. Romanos 2:1: “Por tanto, no tienes excusa tú, quienquiera que seas, cuando juzgas a los demás, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, ya que practicas las mismas cosas”.

4. El juicio es un bumerán. A menos que nos arrepintamos ese bumerán se va a devolver.

Predicación del 31 Agosto de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por el Pastor Andrés Corson. #SuPresenciaenInternet

El pasto siempre es más verde al otro lado de la cerca - Juan Pablo Landínez - 27 Agosto 2014

"El pasto siempre es más verde al otro lado de la cerca”, cuando tenemos este tipo de pensamiento nuestra mente se aleja de la realidad y nos lleva a creer que necesitamos vivir una vida diferente a la que tenemos.

Debemos aprender a amar nuestra vida, los expertos dicen que tenemos que aprender a desear lo que tenemos y no lo que no tenemos. Cuando pensamos lo contrario damos lugar a la envidia.

¿Qué es la envidia?

Es creer que los demás tienen mejores cosas que nosotros. Es el dolor interno que sentimos debido al éxito de otra persona.

Eclesiastés 4:4 dice: “He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”.

Debemos reconocer si hay envidia en nuestro corazón para que Dios nos ayude a manejarla, esta es una mala semilla que impide que nos relacionemos con el Espíritu Santo. Cuando nos comparamos con otra persona dejamos de comprender el propósito para nuestra vida.

¿Cómo acabar con la envidia?

1. Reconocer que Dios da una medida de prosperidad diferente a cada persona. Es importante saber que Dios es bueno y que no nos dará menos de lo que necesitamos. Mateo 13:5 dice: “Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: «Nunca te dejaré; jamás te abandonaré»”.

2. Pedir la medida de prosperidad apropiada para el momento que estamos viviendo. Recibir el éxito sin estar preparados es peligroso. Por eso debemos pedirle a Dios que nos dé la medida óptima para cada momento y así podamos ser buenos mayordomos.

Cada uno de nosotros puede ser la mejor versión de lo que Dios ha creado y eso podemos lograrlo usando nuestros dones y siendo responsables con los talentos que Dios nos ha dado.

Además, Mateo 6:33 dice: “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas”.

Por eso vale la pena que nos preguntemos, ¿qué estamos haciendo para buscar el reino de Dios?

Dios es abundante y su forma de dar es ilimitada, por eso podemos confiar en que él tiene un plan perfecto para nosotros sin importar lo que tiene la persona que está a nuestro lado.

3. Confesar que sentimos envidia. Cuando le decimos a Dios lo que sentimos la victoria sobre la envidia está más cerca.

4. Reconocer que no merecemos nada de lo que hemos recibido y que todo lo que tenemos lo tenemos por gracia.

Predicación del 27 Agosto de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por Juan Pablo Landínez. #SuPresenciaenInternet

La antorcha y la espada - Consuelo Salazar - 13 Agosto 2014

Esta prédica se basa en la compilación de catorce años de visiones, sueños y experiencias proféticas de Rick Joyner, escritas en su libro La antorcha y la espada.

La antorcha

Es la luz de la presencia de Dios y debemos llevarla siempre como garantía de permanecer cerca de él. Su luz proviene de Dios pero nosotros debemos mantenerla encendida. No hay poder sobre la tierra que pueda extinguirla si el portador camina con Dios.

Si aprendemos a permanecer en la presencia de Dios podremos llevar todo lo que hemos recibido de él e impartirlo a muchos, así serán atraídos hacia él. Aunque la antorcha nos da gran influencia no debemos amar más esa influencia que la presencia de Dios.

Dios anhela que caminemos con él hasta que estemos más a gusto en el reino celestial que en la tierra, pero para eso debemos adquirir disciplina y firmeza.

La espada

Es un arma poderosa y grande pero se hará pesada si intentamos empuñarla con nuestras propias fuerzas. Es la Palabra, en especial la palabra de redención. Marcos 10:45 dice que “El hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por muchos”.

Mediante la Palabra tenemos respuesta a cada problema humano. Si la recibimos en el corazón permanecerá en nosotros, nunca dejaremos de crecer y desde allí abrirá nuestra mente.

Dios quiere que en medio de la oscuridad que invade al mundo, llevemos la antorcha y la espada que son su amor y su redención.

La estrategia

Cuando nos enfrentamos al enemigo es muy importante encontrar el líder que hay en nosotros y en los que nos rodean, reconocer las armas efectivas que tenemos, discernir los talentos y el llamado que tenemos en Dios. Esto es más importante que intentar encontrar una debilidad en nuestro enemigo.

Debemos aprender a caminar con Dios en medio de la maldad, solamente de su mano venceremos.

Así como la maldad ha aumentado, Dios también entrega su amor y su redención de manera abundante y poderosa.

Debemos sostener la antorcha y la espada, vivir en la presencia manifiesta de Dios y tener su palabra en el corazón y en la mano. Debemos crecer en la luz más rápido de lo que crece la oscuridad.

Predicación del 13 Agosto de 2014 en el Auditorio de la Iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por Consuelo Salazar. #SuPresenciaenInternet

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